No! pero bueno…

Cuantas veces les pasó que dicen una cosa y al ratito se arrepienten? O que los retan y después se los comen a besos? O que les piden al padre que ponga límites él también y cuando lo hacen lo único que quieren es convertirse en el refugio contra ese hombre horrible que les dice cosas feas? O que no ven la hora de estar un rato solas, pero como llueve y hace frío los hacen faltar al jardín y al rato se quieren morir porque añoran un mate en silencio?

Desde que nació mi hijo mayor, hace poquito más de 5 años, que no hago nada, intelectualmente hablando. No curso, no congreso, no nada. Una vez me había anotado en uno pero me fui en la mitad porque mis neuronas estaban pegadas y no podía entender nada de lo que escuchaba. 

Hace poco encontré una capacitación que me encantó, pero lo que más me gustó fue que tenia que viajar un fin de semana por mes a Buenos Aires. Durante 9 meses. Mi mamá, mi concu y todo el mundo alentándome para que vaya. 

El primer encuentro coincidió con un viaje familiar, por lo que estábamos allá. Prácticamente me  subió a un taxi para que fuera porque yo le daba mil vueltas. La verdad tenía miedo. Miedo de otra vez no poder entender, miedo de que la maternidad se hubiera llevado mi pasión por aprender más, miedo por descubrir que tal vez mi vocación se había desvanecido junto con los pañales y las desveladas nocturnas. 

Fui y lo disfruté tanto que las 9 horas ahí metida se fueron volando. 

El sábado que viene tengo el segundo encuentro. Y aparecen una vez más las benditas contradicciones maternas. Sí, voy, pero me vuelvo el mismo sábado (estuve planeando tooodo lo que iba a hacer solita, los lugares para ir, las horas que me iba a pasar mirando libros, o paseando por San Telmo), pueden más las ganas de volver acá. 

La maternidad no se llevó mi pasión, no desdibujó mi vocación. Solo las cambio de  posición. 

Tal vez, cuando tenga que volver en junio me quede todo el finde, quien dice no? 

 

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5 pensamientos en “No! pero bueno…

  1. Creo que la maternidad no se lleva nuestra pasión, sólo le cambia el foco de atención. No es que no podemos hacer esas otras cosas, es que en fonfo no queremos. O no lo queremos tal como antes.
    Es genial que puedas ir pasito a pasito.
    Un beso

  2. carli, si estuviera allá te acompañaría a dar una vuelta por san telmo! andá, disfrutalo, seguro junio tenés un finde entero para vos. conectarte con ese otro mundo que te apasionaba te va a hacer bien y te va a dar fuerzas para que esos NO!, pero bueno, sean más chiquitos, más insignificantes. abrazo.

  3. Qué acertado el primer párrafo!
    Es difícil volver a conectarse con las cosas que te gustaban antes y más difícil es hacerse el tiempo para poder volver a hacerlas, pero cuando lo lográs, cuánto más disfrutable es!
    Un beso

  4. Cambian las prioridades, sin duda… La vocación y las cosas que nos gustan siguen estando, pero ocupan otro lugar.
    En algún momento, de a poco, todo vuelve a “reacomodarse”.
    besos.

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